Vi una película con más lecturas que El Quijote

Para una vez que llego a tiempo de comentar una película de actualidad (porque la acaban de añadir a la plataforma de streaming más popular del país) voy a aprovecharlo.

Es posible que tú también la hayas visto.

Se trata de «El Hoyo» (2019, Galder Gaztelu-Urrutia) película española que se llevó el premio del público en el Festival de Cine Internacional de mi querida Toronto.

Como le comentaba a mis amigos:

«Hay que tener estómago para verla».

«Esta te va a tocar verla solo».

«Si te gustó CUBE (1997, Vincenzo Natali), te va a encantar».

Efectivamente, se inspira mucho en Cube, pero es suficientemente buena como para no ser considerada una burda copia; de hecho me parece que en muchos aspectos la supera.

Es de uno de mis ‘géneros’ favoritos:

«Alguien se despierta en un sitio extraño (o realidad extraña) del que no puede salir, no conoce a nadie, ni como funciona este nuevo lugar que tiene sus propias reglas».

Y eso es todo lo que te voy a contar, no voy ni siquiera a reproducir la sinopsis oficial que te destroza el misterio inicial y uno de los giros de la trama.

Por cierto, idea de negocio que siempre se me viene a la mente en estos casos: «crear una web donde publicar sinopsis de películas que no destrozan ninguna sorpresa».

La peli es de estas que te dejan pensativo durante unos cuantos días después de haberla visto.

Y es que es una dura crítica a casi cualquier aspecto de nuestra sociedad y al mundo que estamos dejando a nuestros hijos.

Y, por supuesto, también es un símil ideal para describir el marketing actual.

Un día despiertas en internet como freelance y pasas literalmente de una realidad que tenías asumida a otra muy distinta donde se aplican reglas diferentes.

Sientes que retrocedes y avanzas al mismo tiempo, siempre.

No puedes dar por hecho nada de lo que sabes y te da la sensación de que cuanto más aprendes, más tienes que desaprender cosas.

Llega un momento en que incluso sientes que no puedes confiar en nadie.

Vamos, que internet está llena de basura y alimentarte de los restos que encuentras por ahí, no siempre es una buena idea.

Ahí lo dejo.

También vale como lectura para la creación de páginas web.

Empieza tu idea de negocio o proyecto con una web excesivamente compleja, que ni tú tienes claro cómo funciona, con 17 mil movidas que están de moda y que crees que son necesarias para que la gente te compre…

…y te darás una buena hostia de realidad.

Y la realidad es que nada de eso importa, es tan buena una página en blanco con excelentes textos y solo lo necesario para funcionar bien como cualquier otra.

Lo interesante es contar con una web sencilla, minimalista, sin calzar complejos sistemas dentro de otros para que se metan el dedo en el ojo entre ellos, y que puedas usar desde el día 1 hasta el día 1.000 sin que te den ganas de mandar al diseñador al Hoyo.

Si te interesa, tengo un producto que te puede valer; responde al correo y te cuento más.

PD – No envío tantos emails últimamente porque, además de todas las movidas que el confinamiento trae consigo, estoy inmerso en otro proyecto que igual no cambia mucho la realidad de nadie, pero para mi lo es todo. Si quieres saber más o donde apuntarte para estar al tanto, responde a este correo.

PD 2 – «El Quijote», precisamente, es la clave para entender la película.