Una nueva fórmula: la PEO

Ayer me dio por abrir el buzón después de un mes y resulta que estaba lleno de cartas.

Nada bueno, mayormente.

Pero hubo una que me persuadió.

El sobre tenía el escudo de armas del pueblo de Toledo donde vivo, así que pensé que sería importante.

Al abrirla, me encontré con una carta digna de Gary Halbert y decía así:

«Hola XXXXXX,

Soy XXXXX, el Alcalde.

Me he enterado que tu cumpleaños ha sido el XXXXX y no pudiste celebrarlo con tus amigas y amigos porque todos tenemos que estar en casa.

Además, me ha dicho un pajarito que tu comportamiento durante este tiempo está siendo ejemplar. Estás demostrando ser muy fuerte y valiente.

Cuando esto acabe, vamos a hacer una fiesta gigante para que puedas celebrar tu cumpleaños por todo lo alto en la plaza del pueblo. Podrás invitar a todas tus amigas y amigos. Habrá música, castillos hinchables y regalos para todos.

No quiero que estés triste, quiero que estés contento/a porque será un día inolvidable.

Ya te avisaremos del día que se celebrará para que estés preparado/a.

Espero que te guste la idea. Y una cosa muy importante que me gustaría que hicieras: no dejes de sonreir, si sonríes todo será más fácil.

Te mando un fuerte abrazo.

Tu amigo.

XXXXX».

Esta carta tiene tanto valor que estoy pensando en enmarcarla.

La he copiado tal cual, con las erratas que incluye y que seguramente están mecanografiadas a posta por su secretaria en una Hispano Olivetti M40.

Porque humaniza y convierte más.

Bueno, lo que te iba a contar…

Sé que alguno pensará que mi mente enferma de copywriting me juega malas pasadas…

Pero no, hay que mirar más allá, es un mensaje lleno de matices.

Te lo demostraré.

Verás.

Hola. Soy el Alcalde”.

Este simple saludo, que parece inocente, es ya un gancho brutal de autoridad.

Es un mensaje del Alcalde. Y Alcalde no hay más que uno. No puedes evitar prestar atención a lo que va a decir.

El saludo solamente ya te engancha por la pechera y no te suelta hasta que te quedas sin folio.

A continuación ya empezamos a desgranar la PEO, una nueva fórmula que lo va a petar:

Problema.

«Me he enterado que tu cumpleaños ha sido el XXXXX y no pudiste celebrarlo con tus amigas y amigos porque todos tenemos que estar en casa.

Además, me ha dicho un pajarito que tu comportamiento durante este tiempo está siendo ejemplar. Estás demostrando ser muy fuerte y valiente«.

Lo ha clavado.

Es justo lo que pasó.

Me pregunto dónde habrá estado investigando.

Notad el uso de la jerga que el cliente potencial escucha: “me ha dicho un pajarito”.

Además, se permite el detalle de introducir un guiño, porque con esa frase cotidiana el prospecto (siempre y cuando ya sepa leer) se siente más identificado que un ciudadano de Pekín… Pero lo del pajarito va con segundas.

Seguro que lo dice por Twitter.

Me lo apunto: es tendencia usar twitter para investigar, en ningún sitio puedes encontrar más clientes potenciales cabreados y dispuestos a soltar mierda. Mierda que después puedes usar en la PEO.

Exageración.

«Cuando esto acabe, vamos a hacer una fiesta gigante para que puedas celebrar tu cumpleaños por todo lo alto en la plaza del pueblo. Podrás invitar a todos tus amigos y amigas«.

Claro que sí.

Justo ahora una fiesta gigante es lo más necesario.

Seguir fundiéndose el ya de por sí risible presupuesto del ayuntamiento para montar una historia en la plaza del pueblo y, de paso, concentrar a unos cuantos cientos de niños, adultos y abuelos justo después de una pandemia que intentamos contener.

Seguro que no había nada mejor en lo que invertir.

Problema solucionado exagerado.

«Habrá música, castillos hinchables y regalos para todos«.

Y atención porque aquí está el discurso de ventas.

Cuando ya te tiene persuadido y vas a ir sí o sí… te deja caer, como quien no quiere la cosa, que habrá castillos hinchables, música, regalos…

Todo diversión gratuita.

Pero… ¿qué más hay cuando se ofrecen estas cosas?

¡Eso es!

Hay puestos de comida, bares, kioscos abiertos, reguetón, y un plano superchulo del ayuntamiento para sacarse una foto con el Alcalde.

SOLD.

Optimismo.

«No quiero que estés triste, quiero que estés contento/a porque será un día inolvidable.

Ya te avisaremos del día que se celebrará para que estés preparado/a.

Espero que te guste la idea. Y una cosa muy importante que me gustaría que hicieras: no dejes de sonreir, si sonríes todo será más fácil«.

La venta ya está hecha.

Así que ahora solo queda aportar valor y unos toques de urgencia.

Estás deseando que llegue el día (y no son muy específicos porque no tienen ni puta idea están trabajando duro para hacerlo en el mejor momento), no puedes esperar.

Y recibes todo el valor prometido al principio de la carta, cuando quería que no estuvieras triste por tu no-cumpleaños.

Me quedo con esto:

(…) si sonríes todo será más fácil.

Y es que es inevitable no sonreír con esta gran idea.

Además el folio lleva grabados unos globitos en forma de marco.

Y cuando los globos se hinchan, los niños sonríen.

Si sonríen quieren salir más a la calle.

Y en la calle, son felices.

Si tus hijos son felices, tú eres feliz.

Y entonces votas al mismo Alcalde.

OBRA MAESTRA.

Ahora ya estás listo para salir ahí fuera y vender la PEO como lo más chic y novedoso del marketing digital.

Aplícala inmediatamente en todos tus funnels y solo podrá irte de Pu…aginas minimalistas para gente que escribe mucho.

PD – Lo más gracioso es que esta fórmula no dista demasiado del copy genérico que ya hay por ahí, y sobre todo el que se avecina en los próximos años. Aprende ya a dominar la PEO para que no te pille por sorpresa.

PD 2 – Y sonríe 🙂