Tipo con letrero

Un cartón.

Un rotulador.

Una foto hecha con un móvil.

Y 228.5k seguidores en Twitter, 7,4m en Instagram, y un generador de memes en piloto automático.

Colaboraciones con celebridades como Justin Bieber.

Apariciones en algunos de los shows americanos más vistos del mundo.

Invitaciones en desfiles de Dolce y Gabbana.

Y posts patrocinados de hasta 75.000 dólares.

Ese es el negocio de Seth Philips y los polémicos F*ck Jerry.

No sé quien tuvo la ocurrencia.

Y, sinceramente, no conocía a esa agencia hasta que investigué el fenómeno.

Pero la idea es brillante.

Si no sabes de qué estoy hablando, te resumo en qué consiste:

Seth posa todos los días en una calle transitada de Nueva York con un cartón levantado en alto y algo escrito en él.

Suele ser una frase muy banal. O no.

Un colaborador le saca una foto.

Y la foto se sube a las redes.

Fin.

Generalmente la frase dice algo que todos pensamos pero no decimos.

Algo que revienta el postureo.

Algo que desmonta una tendencia.

Problemas del primer mundo.

Y, con el tiempo, un espacio también para denunciar tragedias o concienciar.

Por ejemplo:

A nadie le importa tu lista de Spotify.

No todas las llamadas necesitan ser una videollamada.

Tu madre ni siquiera tiene Instagram.

Darle like a mis mensajes no es una respuesta.

Deja de llevar camisetas de bandas que ni siquiera escuchas.

All lives don’t matter until blacks lives do.

Pásate por @dudewithsign y lo ves.

Lo alucinante es pensar lo poco que te separa de una gran idea con la que revolucionarlo todo.

No es SEO.

No es diseño.

No es growth hacking.

No son redes sociales o una web (eso es solo el medio).

Es Marketing.

Y contratar a un buen redactor publicitario puede ser el pequeño salto que separa a tu negocio de vender a lo grande y de forma diferente.

NO, el copywriting NO es lo del copyright.

All rights reserved ©️ Rafa Moya