Si estás tan loco como yo, ten en cuenta esto

Hoy una suscriptora de esta lista que, no te voy a mentir, me conocía bien desde mucho antes de ser suscriptora, me ha dicho en El Mundo Real™ (ese en el que ahora nos saludamos chocando codos y donde la mayoría del tiempo no podemos ver sonreír a los demás porque llevan mascarilla) tres cosas:

1) Que suele leer mis emails por la mañana.

2) Que si la hora a la que recibe los emails (a veces las 1, las 2, o incluso las 3 AM) es realmente la hora a la que he terminado de escribirlos.

3) Que escribir un email diario es un gran compromiso adquirido para con mi audiencia (y eso te podría incluir a ti).

¿Y qué le he dicho yo?

Que sí a todo.

Bueno, menos a lo de que lea los emails por la mañana, que no hacía falta decir que “Sí” porque tanto ella como tú, leéis los emails cuando os da la gana.

Pero sí…

Termino a veces de escribir el email a las 2 o las 3 AM, y entonces le doy a enviar.

(No está programado para enviarse en automático).

Y después me acuesto.

Pero no me acuesto y me duermo directamente.

Eso es muy complicado cuando has estado X tiempo concentrado intentando escribir un buen email porque…

No me puedo dormir sin más, tengo los sentidos demasiado alerta.

Antes tengo que leer algo para distraer a mi subconsciente ávido de email marketing, copywriting, negocios online, y unas cuantas rarezas más.

Y cuando no puedo sostener más los párpados, me duermo.

Creo que esta breve descripción habla por sí misma acerca de si es o no es un gran compromiso escribir un email diario, pero aún así he decidido reflexionar sobre ello.

Sí, es un gran compromiso.

Aunque tu vida se esté desmoronando a tu alrededor, en teoría, tú debes pararte a escribir un email.

En tu vida hay días geniales, días horribles, y días normales, que son la mayoría. Pero cuando una mala racha te venga atravesada, significa que tendrás que escribir incluso como en el mejor de tus maravilliosos días.

Y no suele ser fácil.

La mentalidad para sobrevivir a eso, sin embargo, no está en el compromiso adquirido con la audiencia.

La única forma de sobrevivir a eso es si el compromiso lo has adquirido contigo mismo.

Es decir, si tú no te permites a ti mismo fracasar al respecto porque sabes que eso te hace mejor escritor cada día.

No si lo haces para que otros no piensen que eres un fracasado o un pésimo escritor.

Creo que esa es la clave.

Al menos hasta que llega el momento (si llega) en el que te empiezan a caer billetes del cielo cada vez que envías un email, por malo que sea.

Me pareció que era una interesante reflexión para compartir contigo esta madrugada (o esta mañana, según cuando te dé la gana leer esto).

Por cierto, espero (por mi propia salud) no siempre enviar los emails a las 1, 2 o 3 AM.

Pero sí que le he cogido el gustillo a la franja nocturna y es muy posible que permanezca en ella… y es que la franja de las 15:30 (la que solía ser la hora habitual de las telenovelas o telefilms de Antena 3) está ya demasiado saturada…

Porque la gente no es capaz de diferenciarse ni siquiera en eso.

Guiño, guiño *

Por otro lado, el horario nocturno es una gran responsabilidad…

Porque viendo el nivel del email marketing que se hace en este país, es muy probable que hayas recibido tremendas cantidades de mierda en tu bandeja de entrada durante todo el día…

…y así al menos yo tengo la oportunidad de:

1) Arreglarlo un poco al final de la noche.

2) Acabar de estropearlo definitivamente y ser la puntilla que te haga soltar el móvil de una puñetera vez y ponerte a hacer otras cosas mejores.

Es un Win – Win.

Bueno, creo que ha sido uno de los emails más valiosos que he enviado (sobre todo si estás pensando en hacer una locura como esta).

Basta por hoy.

Le doy a «Enviar» y me acuesto.

¡Choque de codos!

🙅‍♂️

Rafa Moya

PD – Ah, supongo que no hace falta que te recuerde que mañana se acaban mis semi-vacaciones y por tanto también la promoción Verano 2020 (a las 23:59, para ser exactos).

No sé si quedará alguien interesado que haya decidido que era más sensato apuntarse en el último momento…

Pero hoy me apetecía más promocionar la lista de espera.

Verás, estando en esa lista no solo te aseguras de que vas a tener la oportunidad de contratar copywriting de primera clase…

…sino que es MI lista exclusiva para clientes.

¿Qué quiere decir esto?

Bueno, obviamente no me puedo desdoblar.

El tiempo disponible que tengo, es el que es.

Mis servicios no se pueden considerar baratos tampoco.

Pero si me haces una propuesta, veré qué es lo mejor que puedo hacer por ti.

No siempre contratar el «pack premium» es la opción recomendable (para ambos).

Pero es mi lista y quizá puedo ayudarte simplemente respondiendo con un email rápido. 

Porque procuro responder a todo el mundo con algo útil.

A todos los que están en mi lista de clientes, son pacientes, y contactan conmigo cuando reciben un email con mi disponibilidad para aceptar nuevos proyectos, claro.

Aquí está el enlace otra vez.