Si eres (o conoces a) un introvertido te interesa

Dicen que los introvertidos somos un 30% de la población mundial.

No sé si el dato será fiable.

Pero estoy convencido de que el porcentaje de personas que ni siquiera saben lo que es un introvertido es mucho mayor.

Es más, dentro de este último grupo seguro que hay introvertidos que no saben que son introvertidos.

Piensan que son otra cosa. Y puede que estén dañando su autoestima por ello.

Yo he pasado gran parte de mi vida sin ser consciente de que lo era.

Y el resto del tiempo sin ser capaz de entenderme a mi mismo.

Algo que no recomiendo.

Pero el caso es que un día leí un libro que explicaba un concepto que me voló la cabeza…

Y no solo eso, me dio muchas respuestas sobre el pasado y me las da sobre el presente.

En este email vas a saber cuál es ese concepto…

…cómo te afecta a nivel personal…

…y por tanto, como usarlo a tu favor (incluso para vender).

Se trata de:

La energía social.

(Suena muy Zuckerberg, pero calma, nada que ver).

Se basa en que todos tenemos un «depósito de energía» para las interacciones sociales.

Pero funciona diferente para extrovertidos e introvertidos.

Para los extrovertidos, llenar ese depósito es como cargar una batería.

Cuántas más interacciones sociales tienen, más se recarga la batería y de más energía (durante más tiempo) disponen.

Si de repente dejan de tener interacciones sociales, la batería se descarga poco a poco hasta que se quedan secos.

Es en esos momentos cuando les oyes decir:

Estoy depre.
Estoy aburrido.
Estoy triste.
No sé qué hacer.
Necesito salir.
Jo qué muermo eres.
No me hablas.
No me cuentas cosas.
Etc.

(También descubrirás a un extrovertido porque son los que pueden estar hablando una hora o dos al teléfono sin despeinarse).

Esto es porque ellos obtienen la energía del exterior, de las interacciones con los demás. Son como vampiros de tu energía social.

En cambio, un introvertido

Recarga pilas cuando está solo. Pensando. Hablando consigo mismo. Viviendo en su mundo de eternas preguntas. Divirtiéndose en solitario.

Y agota (mucho) las pilas con interacciones sociales.

Pero no por igual con todas las interacciones sociales.

Las interacciones sociales superficiales (también llamadas «conversaciones de ascensor») nos destrozan.

Vacían nuestra batería en muy poco tiempo.

Y este tipo de interacciones son las que mayormente se dan a lo largo del día:

En casa, en la calle, en el transporte público, en el trabajo, en fiestas, acontecimientos, comidas grupales…

Cuando la batería se nos agota… parecemos «tímidos». Pero solo es que nos hemos quedado sin energía social.

Al introvertido le gustan las conversaciones profundas con gente con la que se siente a gusto.

El introvertido es muy empático. Enseguida se pone en la piel de los demás, para bien y para mal.

Es paciente, no se apresura, medita todas las decisiones y no es impulsivo.

Pero si algo tenemos los introvertidos es que nos gusta observar y escuchar más que hablar.

Hablar por hablar nos agota las pilas.

Observar y escuchar las recarga.

Cualidades todas ellas que resultan ser las más importantes a la hora de crear copy de primera clase:

Empatizar.
Observar.
Escuchar.
Esperar.
Profundizar.

Sabiendo todo esto acerca de los introvertidos… estoy seguro de que te has hecho muchas preguntas.

(Y has recordado muchas relaciones de pareja conflictivas, *ejem* ).

También puedes poner a uno a cargo de vender por escrito en tu negocio:

Pero en las reuniones… por favor evitemos las conversaciones de ascensor.

🙄 Rafa Moya

PD – El libro es «Soy introvertido, ¿y qué?» de Steve Allen. Se lee en dos ratos y cuesta 0 euros si eres Prime en Amazon.

PD 2 – En uno de los primeros emails que envíe hablaba de una anécdota sobre mi introversión, cuando aún no sabía lo que era. Si todavía no estabas en la lista, ahora puedes leerlo.