Por qué no tengo competencia en el mundo del copywriting

Un loco con un jetpack se coló el otro día en las pistas de aterrizaje de un aeropuerto de Los Angeles para volar al lado de un avión que tomaba tierra.

Imagina que pilotas ese avión y tienes que comunicarlo al centro de control:

– Piloto: Eh, acabo de ver a un tío en jetpack.
– Operadora: Errr… eso no es algo que se escuche todos los días.

(Exactamente ese fue el diálogo real).

Afortunadamente no pasó nada grave.

Pero para mi la noticia está en la forma de dar la noticia.

En el video de la cadena estadounidense que lo reportaba, el informe comenzaba con una frase del presentador explicando todo lo anterior.

Y, a continuación, añadía:

“This is not a joke”.

No, no lo es, desde luego, el del jetpack, además de haber podido reducirse a cachitos, pudo haber causado una tragedia, solo por hacer la gracia.

Pero, sin embargo:

  1. Los presentadores del informativo lo cuentan entre sonrisas.
     
  2. Antes de ir con las imágenes de archivo, enchufan la secuencia de Toy Story donde Buzz Lightyear sujeta a Woody mientras vuelan a lo jetpack “hasta el infinito y más allá”.
     
  3. Después siguen con un video de otro jetpackero sobrevolando Nueva York.
     
  4. Por último, tras contar la noticia, el chascarrillo de rigor del presentador para despedirse a lo Matias Prats.

¿No es un chiste? Menos mal que lo habéis aclarado.

Estoy seguro de que los familiares de las personas que iban en el vuelo estaban deseando que les contaran la noticia de una forma tan entretenida.

Verás, no es que quiera arremeter contra los medios informativos yanquis, esto no es personal.

Vender entretenimiento se hace en todos los medios todo el tiempo (en países oprimidos incluso sin disimulo, las noticias son un teatro).

No te descubro nada nuevo.

Solo ha sido la chispa que ha inspirado el email de hoy y me ha hecho reflexionar.

Este no es el mundo en el que me gustaría vivir ni el que quiero dejar para mi hija…

Pero, lamentablemente, es el que es.

Pequeñas cosas pueden comenzar grandes cambios, sí.

Pero es innegable que, en todo lo que hagas, el núcleo de la atención que “compras” es el entretenimiento.

Incluso si lo que quieres es empezar un movimiento revolucionario con impacto positivo (por eso los que hacen ruido son los revolucionarios más «mediáticos», porque entretienen).

Por eso tus textos deben ser entretenimiento exquisito si quieres que tus clientes te presten su atención en un mundo donde si te aburres 5 segundos sacas el móvil del bolsillo, desbloqueas la pantalla, y consumes lo que sea que consumas.

Como suele decir Netflix, “nuestro rival no es HBO ni Disney; es todo lo que compita por el tiempo del usuario mirando una pantalla”.

Mis rivales no son otros copywriters o janderclanders digitales con una newsletter.

Mi verdadera competencia no está ahí.

Mi gran rival es cualquier otra cosa que esté impidiendo que leas este texto.

Tu rival es todo lo que llama la atención de los potenciales clientes que no se paran a leerte.

Podemos combatirlo, eso sí.

Pero sin jetpacks ni ridículas promesas grabadas en plan selfie.

Rafa Moya

PD – El video de la noticia.