No seas como Gary Halbert

Otros copywriters sentaron las bases de la profesión.

Muchos otros tenían más talento natural que él.

Incluso algunos eran extraordinariamente metódicos, casi insuperables trabajando duro, vivían para la redacción publicitaria.

Pero la mayoría de historias y leyendas que se cuentan casi siempre son de Gary Halbert.

Es más…

Solo empiezas a rascar en la superficie de este arte cuando lees su nombre por primera vez.

Quizá solo Ogilvy le gane en popularidad.

Pero Ogilvy lo es más bien por sentar las bases del modelo de agencia publicitaria moderna que hoy conocemos.

Sin embargo…

Gary C. Halbert es como el santo grial del copywriter freelance.

¿Por qué?

He leído mucho y aún no me siento capacitado para dar una respuesta fiable.

Quizá dentro de un par de años te diga otra cosa.

Hoy pienso que es porque el mejor copywriter no es el más técnico, el más disciplinado, talentoso o innovador.

El mejor es el más empático.

El que tiene una capacidad de abstracción absoluta del mundo y es capaz de escribir como si tu cliente redactase una carta de ventas para sí mismo.

¿Y cómo consigues el mayor nivel posible de empatía?

Da igual si eres el mejor analista de mercados del planeta.

El nivel Top de empatía con un público que tiene un problema en concreto…

…es haber pasado por los mismos problemas que el producto soluciona.

El mismo lo decía:

«Difícilmente vas a conectar con los problemas de tus clientes si no has pasado por ellos».

Y Halbert desde luego… tuvo una vida de locura.

Supo lo que era estar arruinado varias veces, hacerse rico otras tantas, ser perseguido por la ley, secuestrado, estar en la cárcel, ser estafado, sentirse un estafador, estar soltero, casado, con hijos, divorciado, en buena forma, en mala forma, atrapado por una secta…

Por tanto…

No seas como Gary Halbert.

Su vida y su arte son fruto de muchas casualidades.

Entre otras, históricas.

Por aparecer en un momento en el que el mundo se transformaba de lo analógico a lo digital.

El tío era un hacker de los medios.

Si le dabas un medio que podía multiplicar su discurso de ventas…

…se hacía con el control de la visibilidad en él.

Y después clavaba el discurso porque sabía cómo tenía que hacer sentir al lector para que comprase. Es muy probable que se hubiese sentido así en algún momento, sabía qué decir y cómo decirlo.

Además…

Saber vender + saber explotar los medios = riqueza.

Querer ser Gary, por otro lado, es llevar una vida de altibajos que yo no le recomendaría ni a mis enemigos.

Y, por lo general, tratar de imitar demasiado a alguien es un camino directo al fracaso.

Más aún siendo escritor.

Eso sí…

No imitarle no significa que no debas estudiarle.

Sería una lástima no aprovechar «el más valioso sitio web de todo internet».

Rafa Moya

Bis – Y esta es mi lista de correo más valiosa. Aquella que contiene las direcciones de potenciales clientes a los que les gustaría trabajar conmigo. Apúntate solo en ese caso.