No apagues la luz

Pues sí, soy un frikazo del cine.

A estas alturas no te sorprenderá.

Y hoy toca.

Me apetece.

En 2013 se hizo viral un corto de apenas 2 minutos y medio donde se desarrollaba de forma novedosa y fresca uno de los grandes principios del terror:

Lo que  ves, no te da miedo. Lo que no ves, sí te da miedo.

Tradicionalmente en el cine lo que no ves siempre se ha asociado con oscuridad…

…y lo que sí ves, con luz, claridad.

¿Pero y si fuese al revés?

Eso hizo el director del corto (más tarde convertido en película): 

Lights Out.

En el corto, una mujer ‒tan tranquila en casa‒ apaga la luz del pasillo y, en completa oscuridad, se percata de que hay una silueta de alguien.

Pero ella está sola en casa.

Cuando enciende la luz la silueta desaparece.

Al volverla a apagar la silueta aparece.

Cuando enciende desaparece.

Al apagarla aparece…

Con algo tan simple e invirtiendo las tornas, el director consigue que estés acojonado todo el corto, tanto con luz como sin luz.

Esto es lo que me maravilla del séptimo arte.

Parece que está todo inventado, pero una nueva técnica, un nuevo giro, puede conseguir efectos y sensaciones nuevas.

Sin embargo, solo funciona si la idea está construida sobre principios firmes.

Como en el corto.

Porque en la película… la cagaron.

Explotaron la nueva idea sin sentido y se pasaron por el forro los principios del cine de terror.

Clonaron la escena del corto en los primeros 10 minutos, y el resto de la cinta no tuvo más interés.

Está entretenida, sí.

Pero no es una gran película.

El corto, en cambio, es magistral.

Y te digo esto para que no te pase con tus textos publicitarios.

Sí, con tu copy.

Porque es muy fácil pillar una técnica que hayas visto por ahí y abusar de ella para vender.

Porque te han dicho que es muy buena, porque sale en el curso de tal gurú, en un training gratuito, en un video de promoción formación…

Pero si lo haces sin respetar los principios… la cagas.

Y si abusas de ella, también la cagas.

Tus cartas o emails darán miedo, pero de lo malos que serán…

Y es que las técnicas, antiguas o nuevas, siempre deben ir apoyadas sobre principios firmes.

Eso es clave para un buen texto de ventas… ya sea uno corto o uno largo.

Sin embargo, los negocios que quieren ahorrarse el dinero de pagar a un buen copy, prefieren escribir lo que les parece poniendo cuatro técnicas que se han aprendido (y que utiliza todo el mundo igual), aquí y allá.

Sin sorpresas.

Sin principios.

Y en lugar de conseguir una obra maestra del terror… la cosa se queda en drama barato.

En fin…

Ya sabes dónde hacer clic para evitar eso:

¡¡¡NO APAGUES LA LUZ!!! 

😨 Rafa Moya

PD – Recuerda, luz y oscuridad, técnicas y principios, luz y oscuridad…