Lo primero que debes hacer cuando te tomas en serio el marketing

Se suele decir que hay una máxima en marketing:

No aburras.

Y es una gran verdad, si aburres no vas a ningún sitio.

Sin embargo…

Si tengo que escoger la Regla Número 1 en Marketing, me quedo con otra:

Sé diferente.

Es obvio que siempre debes hacer las dos cosas, pero mientras algunos te dirán que no sirve de nada ser diferente si luego aburres…

…yo te digo que es más probable que aburras si no eres diferente.

Es decir, que si empiezas por ser diferente y luego sigues la obligada ruta de no aburrir, vas a tener más posibilidades que si coges el camino que está transitando todo el mundo (no te diferencias) y después te dejas la piel por intentar no aburrir.

Ser diferente y luego no aburrir…

…mucho mejor que…

…ser igual que todos, y tratar de no aburrir.

Porque por muy bien que lo hagas, por muy entretenido que seas, no dejas de ser uno más del rebaño.

Y mucha gente no lo encontrará llamativo a pesar de que lo hagas bien.

Si compites contra todos entonces necesitas ser excelente.

Si eres diferente, tú sigues tu propia ruta.

¿Podrías aún así triunfar siendo un clon y hacer que te lloviesen billetes de 50 euros?

Por poder, sí.

¿Me parece altamente improbable?

Pues sí, me lo parece.

Diferenciate…

…y luego hablamos.

Verás, cuando yo empecé en esto de internet tenía apenas 18 años.

Por supuesto no lo veía como un negocio, solo estaba aprendiendo a hacer mis propias páginas web, por hacer «algo de provecho» con el ordenador y con mi vida.

No tenía ni idea de marketing.

Pero, por algún motivo, la diferenciación siempre la he tenido muy arraigada a la hora de hacer las cosas.

No sé de dónde me viene, pero siempre lo intento hacer así.

Por eso, cuando lancé mi primera web sobre una saga de videojuegos de terror, en lugar de hacer lo que estaba haciendo todo el mundo… hice todo lo contrario.

¿Y qué era lo contrario?

Pues lo contrario era hacer una web que «no daba miedo».

La panda de frikis de la época se dedicaba a hacer webs que pretendían «impresionar», casi asustar, como la temática del juego.

Es lo más lógico y les funcionó a los primeros que las hicieron así.

Pero yo, como friki mayor, pensé que si iba a hacer una web sobre el juego en español, ¿para qué hacerla igual?

Ya había webs así.

Y yo quería algo distinto.

Así que lancé una página que se centraba en el aspecto intelectual y psicológico de los títulos, pero no en el miedo visceral.

Primero seguí el patrón de basarme en diseños oscuros…

…pero pronto incluso eso lo cambié radicalmente y saqué una web con fondo blanco y texto negro. Nada más.

¡Sacrilegio!

No había sangre, ni visceras, ni estaba todo oscuro. Te animaba a leer y no a hablar de monstruos.

Y sí, probablemente mis disertaciones sobre el argumento de la saga aburrían a muchos.

A todos los que solo querían gore, fotos y trucos.

Pero, como era diferente, no resultaba aburrido para mucha otra gente.

Los que querían «algo más».

Y construí una comunidad de más de 500 usuarios, una página de 1.000 visitas al día, y acabé publicando un artículo en una gran revista del sector.

¿Después?

Bueno, después todo se fue a la mierda.

Me cansé, no supe gestionarlo, y lo abandoné todo.

No tenía ni idea de negocios y mis prioridades con veintipocos años, eran otras.

Pero lo que aprendí durante aquella época, aunque por aquel entonces no era consciente, me sirvió al empezar como freelance.

Me sirvió cuando lancé mi negocio de diseño web haciendo todo lo opuesto a la tendencia del mercado.

Y me sirve ahora que me dedico al marketing.

Por eso, uno de mis mejores consejos es…

Primero diferenciate. Y luego no aburras.

No al revés.

Cilc iuqa arap euq et eduya noc ose.

😉

Rafa Moya