Lanzar monedas y pedir deseos

La «Fontana di Trevi» recauda casi 1 millón al año.

¿Recaudar? Si acceder y contemplar la fuente es gratis…

Sí, pero la gente hace algo muy extraño cuando está delante de la fuente…

Se pone de espaldas…

(O no).

Pide un deseo…

Y lanza una moneda de hasta 2 euros a la fuente.

¿Vale para algo?

Sí.

Para que Caritas reciba tu «donación».

Porque todas esas monedas no se quedan ahí en la fuente oxidándose mientras trabajan duro para hacer realidad tu deseo…

Sino que cada semana se barren a mano, se sacan fuera, se contabilizan, y se donan.

¿Todo se dona?

Ummm.

¿Lo hace la gente porque es muy generosa y quiere dar dinero a los pobres?

Lo dudo mucho.

La gente quiere pedir un deseo por si acaso les toca. A ellos.

Porque es la costumbre y lo que hacen los demás.

Porque es lo que se hace cuando se visita esa fuente italiana.

Quizá sea lo que te consiga un ascenso o te conceda el euromillón.

Quizá sea lo que te traiga la felicidad.

Bueno, ¿y por qué es extraño? Yo creo que es algo guay.

Cada cual a lo suyo.

Respeto que te parezca guay.

Pero te lo digo porque en los negocios online pasa lo mismo.

La gente «hace copywriting» para sus webs solo porque está de moda.

«Es guay».

Parece que así tu proyecto está trabajado y eres muy crack.

Vender poco, pero puedes vacilar de proyecto con copy en redes sociales.

Pones lo de «esto es para ti» o «esto no es para ti»…

Quizá lo de «si has llegado hasta aquí es porque te interesa la crianza del pato de cuello azul» y quedas divinamente.

O los que son más PRO y además van a hacer email marketing ponen:

«Te voy a enviar un email al día, si te gusta pues vale y si no te das de baja y tan amigos».

Y espera espera…

Que en primicia te voy a revelar algo…

La siguiente moneda al aire va a ser:

«Cuando esta newsletter sea de pago… entonces ya tal».

Pues vale…

Cuando tu copywriting es equiparable a lanzar una moneda al aire y esperar a ver si se cumplen todos tus deseos… mal vas.

Hacer copywriting es jodidamente duro.

Vender es duro.

Si te has creído que por traducir las características a beneficios y poner un par de triggers de Cialdini la gente te va a comprar así sin más, como el que tira una moneda a la Fontana di Trevi…

Suerte.

Y, además, es inútil si no eres poseedor de una gran oferta, producto o servicio.

¿Tienes algo de eso y no eres de los pedir deseos al soplar una vela?

Mi trabajo es construir un canal sólido.

Uno que no te barran en una semana.

  • Una buena página de captación.
  • Una secuencia de emails que hacen casi todo el trabajo duro.
  • Y una página de ventas donde conceder el deseo final a tus clientes.

A tus clientes, no a ti.

Porque no vendes si lo que estás haciendo es satisfacer tus propios deseos.

Vendes cuando concedes los deseos a los demás.

Como la Fontana di Trevi…

Pero sin lanzar monedas al aire a ver qué pasa.

⛲ 

Rafa Moya