La lucrativa y loca carrera por crear profesiones artificiales y monetizarlas

Hey, a partir de hoy, como yo sé algo de:

  • Montar webs.
  • SEO.
  • Ads.
  • Tocar el Ukelele.

Y además se me da bien esto del marketing de respuesta directa…

He decidido crear una nueva profesión de la que nadie está hablando.

Y la voy a llamar:

Ukelele’s Marketing Optimizer.

O si lo prefieres abreviado: UMO.

¿Quieres ser tu propio jefe?

Solo tienes que pillar un Uke en Wallapop y soltar 5.000 pavetes de nada.

Yo haré que seas tu propio jefe… viviendo debajo de un puente.

Y por eso vas a necesitar un Ukelele.

Es pequeño, no pesa nada, cabe en cualquier caja de cartón…

Y tendrás que tocar algo para inspirar a tu público y obtener ingresos.

¿A qué esperas?

Nah, en serio.

El otro día me pasaron un correo que era para echarse a llorar.

Era de un gurú del nomadismo digital.

Promocionaba (con su jugosa comisión de afiliado) una nueva «profesión emergente»:

«Optimizer Manager».

He hecho mis deberes y es una combinación de palabras que está ahí fuera en el mercado anglosajón en algunas ofertas de trabajo.

Ahora en España parece la siguiente «profesión» por la que se están dando tortas por apadrinar.

Creada gracias a los superpoderes de saber:

  • Algo de SEO On Page.
  • SEM.
  • Marketing así en general.
  • Y un PLF de Jeff Walker (que nunca viene mal).

Para poder poner en marcha la rueda de vender formación básica de cada una de estas sub-disciplinas (cuya teoría por separado puedes aprender por 10€) a precio de bitcoin y ser considerado el referente.

Viene a ser como:

«Si ya no hay nada que rascar en determinada área de consultoría, pues monto un área nueva con otro nombre que engloba a otras más pequeñas».

(Y esto va tanto por el mercado internacional como el español).

Otra figura emergente de la que nadie habla y que anticipo que se convertirá en un estándar es la del:

«Coach de satisfacción y felicidad» en infoproductos (nombre tentativo).

Que se encargará, entre otras cosas, de que la gente no solicite los 1.000 – 5.000 pavos de devolución.

Que estén contentos, que completen la formación, y que luego dejen buenas reviews y enlaces de afiliado por ahí.

¿Qué pasa con todo esto y por qué me enerva?

Es una jodida sub-industria.

La industria de «descubrir nuevas profesiones a la gente y cobrar por ello». Cobrar muy bien.

Tiene más de desarrollo personal que de habilidad financiera o laboral.

Y pasa que para vender necesitan buen copy, como todos.

Entonces, hacen un mega lanzamiento, contratan a la agencia o al referente en estos asuntos, y todo acaba en una página de ventas.

(Que no suele ser la bomba, pero que con convertir al 2% del tráfico que han comprado con decenas de miles de euros, ya te hace el apaño).

La gente, que no es tonta (y ya hablé de no escribir para tus potenciales clientes como si fueran tontos, sino como gente ocupada), acaba asociando ese clónico copyweb a estas prácticas.

Y la correlación mental de copy + cursos UMO hace el resto.

Vale, suficiente. Paso página.

El copywriting no es ninguna profesión emergente (ni siquiera el copywriting en tiempos de internet — que la línea temporal desde su invención ya nos ha puesto en casi 40 años después, maldita sea).

Tampoco te dejes engañar por este discurso (tanto para formarte como para contratar copywriters), que pregonan el tipo de agencias que son las que luego hacen el copy de los cursos UMO.

Esta profesión es…

  • Tan antigua como el arte de vender antiguo.
     
  • Tan moderna como el arte de vender moderno.
     
  • Es el estoque que acaba en touché del marketing y de cualquier anuncio, escrito o no.

¿Qué hacer para que no te afecten colateralmente estas cosas?

1) No seas un copywriter de cadena de montaje ni pagues por serlo.

2) No contrates copywriters de cadenas de montaje (tu marca te lo agradecerá).

Fíjate en los copywriters «defectuosos». Los que no llegaron a producto final y no se venden en las tiendas.

Por pura estadística no todos podemos ser genios como las leyendas de esta disciplina.

Pero estamos por ahí, y somos buenos.

Rafa Moya

PD – Lo de tocar el Uke es cierto… pero tuve que abandonar mi prometedora carrera como sucesor de Israel ‘IZ’ para acabar como copy defectuoso en RespuestaDirecta. com (en Octubre aceptando clientes de entre mis lectores).