La creatividad sin control, no sirve de nada

En tu negocio seguramente te han dicho alguna vez:

— «Tienes total libertad».
— «Haz lo que quieras».
— «Da rienda suelta a tu creatividad».

Y es bueno, la creatividad siempre debe estar.

(Salvo que te creas lo que te dicen los gurús y que solo necesitas rellenar plantillas, usar fórmulas y comprar infoproductos para arrasar en tu mercado).

Sin embargo, que aparentemente no haya límites:

Es una ilusión, siempre los hay de algún modo.
No es sinónimo de que algo bueno saldrá de ahí.

Y aquí tengo una historia que encantará a los melómanos (o hará que se me lancen al cuello) e ilustra mi punto de vista:

Existe una portada de un disco recopilatorio de Los Beatles que fue censurada.

Salió al mercado, pero las tiendas la vetaron.

Luego se produjo una versión del mismo disco que solo llevaba una «pegatina» con otra portada diferente sobre la portada original.

Y finalmente, se re-lanzó el disco con una portada alternativa.

(Te puedes imaginar que el disco con la portada censurada, del que existen poquísimas copias, vale un pastizal hoy).

¿Cómo era esa terrible portada?

Bueno, según palabras de John Lennon en la revista Playboy:

«Fue inspirada por nuestro aburrimiento y el resentimiento de tener que hacer otra sesión de fotos y más ‘cosas de Beatles’. Nos ponía enfermos todo eso».

Bob Whitaker, el fotógrafo, estaba muy influido por el surrealismo.

Y en la portada salen Los Beatles sosteniendo piezas reales (de carnicería) de algún animal, y también maniquíes de bebé con la cabeza separada del cuerpo.

Esa escena puede tener todas interpretaciones que quieras, pero no estaba dentro del branding de Los Beatles y las tiendas la odiaron, se negaron a distribuirla.

Y eso que ocurrió en los años 60, imagínate la polémica hoy día en la era del ofendidismo.

La cuestión es:

¿Fue inspirada por la libertad creativa o por los límites impuestos a la creatividad?

En mi opinión, ambas cosas.

El aburrimiento de las sesiones de fotos con el mismo estilo les llevó a crear eso.

Pero, básicamente, hicieron lo que les dio la gana.

Se pasaron varios pueblos de los límites de la marca.

Es habitual «rebelarse» en ese sentido, pero con más tacto, lanzando algo que sabes que pasará los filtros pero que es una «denuncia» de algún tipo.

Aparecer rodeados de piezas de carne y cabezas de bebé de plástico, no cuadraba con Los Beatles.

¿Yo lo hubiera censurado?

No.

Pero no me parece un gran trabajo.

A veces la libertad creativa es tu enemigo.

Normalmente las cosas brillantes surgen de los límites.

Irónicamente, es lo que te obliga a sortear los obstáculos de forma creativa.

Cuando tienes creatividad infinita, es más complicado dar con una genialidad.

Tenlo en cuenta.

Porque en tu negocio siempre tienes límites:

No vendes de todo y para todos.

Vendes algo específico para un público concreto.

Así que abraza los límites y sé creativo.

No tienes por qué ser surrealista, hacerte fotos ridículas, polémicas, o actuar en un teatro que no es el tuyo.

Pero puedes posicionarte con algo diferente y especial en el mercado.

Si quieres contar conmigo, este es uno de los límites (porque estoy «reservado» hasta Noviembre 2Q).

Rafa Moya

Bis: La portada surrealista de Los Beatles.