Escribe como una monja con Alzheimer

Una vez se hizo un estudio con monjas.

Fue hasta portada de la revista Times.

¿Con monjas?

Sí, con monjas.

Porque son cobayas ideales para hacer estudios.

Desde temprana edad…

…no beben, no fuman, no se van de fiesta, no tienen hijos, estrés…

Es perfecto.

Puedes minimizar la influencia de muchos factores al analizar las causas de una enfermedad entre dos monjas.

Asi que…

A muchas de ellas se les persuadió para que donaran sus cerebros a la ciencia.

678 cerebros.

Y se aprovechó para realizar un estudio del Alzheimer comparando monjas.

Unas con la enfermedad y otras sin ella

¿Y qué conclusión se sacó de estas pruebas?

Que, por ejemplo, cuando les pedían que escribieran lo que recordaban tras dejar la escuela…

La que tenía signos de Alzheimer escribía:

Después de terminar la escuela, trabajé en la oficina de correos.

Y la que no tenía Alzheimer escribía:

Después de terminar el octavo curso, en 1921, deseaba convertirme en aspirante en Mankako (Minnesota), pero no tenía el valor para pedir permiso a mis padres, de modo que la Hermana Ágreda lo hizo en mi lugar y ellos dieron su consentimiento de buena gana y al fin pude viajar el día siguiente en el tren de las 7 AM.

Hasta aquí dirás:

—  «Pues normal. Si tienes Alzheimer te acuerdas de menos cosas».

Pero aquí está el giro de guión que emocionaría a Bruce Willis…

Cuando revisaron los escritos de las monjas en sus tiernos 22 añitos encontraron que:

* Las que en su juventud escribían con un lenguaje directo y sencillo (casi básico, de educación primaria), tendían a desarrollar Alzheimer.

* Las que escribían ensayos de 1.000 palabras con cada anotación en su diario, tenían menos Alzheimer o no tenían.

¿Cómo te quedas?

Por supuesto, en este tipo de estudios, no se puede concluir que exista una correlación fiable al 100%.

Igual que en publicidad no hay una fórmula que pueda garantizar el éxito de algo.

Pero, si tienes que escoger:

Escribe como una monja con Alzheimer.

Eso sí, recuerda siempre que…

…la única e inquebrantable regla…

Es que «no hay reglas inquebrantables».

Porque al fin y al cabo, el copywriting es una técnica de marketing.

Y el marketing, como la creatividad, no tiene límites.

Siempre es más importante ser diferente.

Ah, la diferenciación…

Me encanta.

Te hablaré de ella otro día.

Si no se me olvida.

Y ahora…

¿Qué te iba a decir?

Errr…

¡Ah!

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🧠 Rafa Moya