El secreto de «triunfar» en internet

Hoy iba a enviar un email sobre ser «nómada digital» muy elaborado y con un copy que parecía estar escrito mientras me balanceaba sobre una hamaca tendida entre cocoteros.

Pero estoy tirado en el suelo acolchado de la habitación de mi hija con un dolor de estómago, un sueño, y un mareo… que no sé con cual quedarme de los tres.

El balanceo me lo regala ella, mientras intenta subirse encima de mi.

¿Por qué en el suelo de su habitación y no en mi cama?

1) Así la veo jugar, controlo que no haga un estropicio, y paso tiempo con ella.
2) Es el único sitio con aire acondicionado de la casa.

Además he empezado a escribir esto usando la app de notas de mi teléfono.

Así que hoy seré breve y tendré algún fallo topográfico.

Como decía, iba a enviar un email sobre lo de ser «nómada digital»… en un tono Grinch, la verdad.

Viví esa época.

Siendo un introvertido con una energía social muy limitada no llegué lejos.

Tuve experiencias bonitas.
Otras muy feas.
Tomé decisiones malas.
Tomé decisiones menos malas.

En lo que sí acerté es en que tenía que vivir aquello para saber lo que se siente, cometer mis propios errores, madurar y aprender.

(Y tener un archivo de temas bastante nutrido sobre los que escribir en mi lista, todo hay que decirlo).

Pero no era para mi.

Y no era para mi porque no me gusta viajar así. Me agobia y me cansa. Y si me cansa, no disfruto. Al final ni disfruto de viajar ni tampoco puedo ganarme la vida en condiciones. Todo es un parche sobre otro parche.

Tú quizá ames ese modo de vida, no lo sé.

Pero, si es así, solo lo vas a tener si lo pones en práctica.

Pagando cursos carísimos y retrasándolo, no.

Practicándolo.

Todos los días.

Esto de «triunfar» en internet en realidad es tan «simple» que es difícil verlo al principio porque no quieres creer que funciona así (y lo que te venden es todo lo contrario).

Pero lo es, es así de «simple».

Y el secreto no es más que:

Repetir periódicamente algo que sabes hacer bien, hasta hacerlo jodidamente bien. Y después venderlo.

(Aunque te duela el estómago y te caigas de sueño).

Obviamente…

  • No se consigue en dos días (ni dos meses, puede que ni en dos años).
  • Lo vas a tener que amar (para repetirlo tanto y no abandonar).
  • Te debe hacer sentir bien con tu propósito en la vida.
  • Te debe poder dar de comer.
  • Tienes que saber vender y/o contratar a un vendedor.

Rafa Moya.

PD – Mi disponibilidad es limitada, pero la buena noticia es que no me pillarás viajando…

(Salvo del 22/08 al 6/09)

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