El negocio online de un Stark

Hay un tipo que se llama Jonathan Stark.

No es descendiente directo de un prestigioso linaje en Westeros, sino alguien más modesto: un formador de desarrolladores de software y creador de algunos infoproductos.

Pero tiene un servicio que cobra como si fuese el puto primogénito de Ned y Catelyn:

7.000€ por cabeza.

Pero espera, lo mejor es lo que activamente hace por cobrarlos:

Nada.

La gente le contrata y él, de primeras, no hace nada.

Salvo que le llamen.

¿Cómo lo hace?

Vendiendo su disponibilidad.

Es un servicio de disponibilidad total durante 6 meses, 24 horas, 7 días a la semana.

Si vas a lanzar tu negocio y pagas su tarifa, él estará ahí 24/7 como consultor para lo que le quieras preguntar.

Ojo, como consultor.

No te va programar una sola línea de código y no te va a maquetar una sola página.

Solo que si tienes alguna duda sobre el pricing de tus servicios, el mercado, o determinadas decisiones estratégicas, le puedes enviar un email, un sms, hacer una llamada a las 4 AM, y él te dará su opinión.

¿Una triunfada cobrar 7.000 por cada cliente en un periodo de 6 meses?

¿24/7?

Imagino que los Stark saben lo que se hacen, pero yo lo pienso y no lo tengo tan claro.

Solo con que uno de tus clientes sea un poquito impaciente, esté dispuesto a amortizar cada segundo de tu tiempo y no tenga las cosas muy claras…

…estás jodido.

Supongo que Johnny tiene muy bien cálculado el coste de tiempo/cliente.

Pero yo tendría mis dudas sobre si es rentable ofrecer un servicio así.

No es solo por el estrés, sino porque debe distraerte un montón de tus propios proyectos.

Verás, yo hace poco he rechazado trabajar para un cliente que me aseguraba un flujo de ingresos redactando y maquetando páginas en WordPress para él.

¿El problema?

Que a mi el precio por maqueta me parecía ridículo, y al cliente mis precios por página demasiados altos.

No son 7.000 euros, pero si quieres que yo redacte y maquete para ti, no puedes pretender pagarme lo mismo que a un freelance cualquiera en fiverr.

Si pagar por una especialización y la tranquilidad de contratar a alguien que sabe lo que se hace te dan igual, entonces es mejor que acudas una cárnica de esas.

Si solo quieres salir del paso, gastar poco y obtener resultados low cost, pues contrata a un profesional low cost.

Entonces, como profesional que ofrece servicios, ¿qué hacer para que tu mercado no esté lleno de clientes que solo quieren salir del paso?

¿Cómo vender tu tiempo por unos ingresos que consideras justos?

La clave está en el uso del «No».

Si necesitas la pasta urgentemente, ajústate el cinturon y aprende a revolcarte en el barro con dignidad.

Pero si quieres que tus clientes te valoren de verdad, debes mostrar tus servicios haciendo un uso correcto del rechazo.

No es fácil, creerás que pierdes dinero al principio, pero es de lo mejorcito que puedes hacer para ser dueño de tu tiempo y que los demás sepan que lo que solo tú haces, se paga. Y se paga bien.

Bueno, si necesitas ayuda con eso, puedes contratarme para escribir en tu negocio.

Atentamente,

Rafa Moya.

PD – Ya imaginarás que no es un servicio low cost. Pero para que alguien escriba un copywriting web de mercadillo en tu página y te quedes igual que antes pero con 600 pavos menos en el bolsillo… mejor no hagas nada.

PD2 – El cliente al que le dije que no, ahora está más interesado en mi copywriting. Me dijo que me comprendía y que creía que (yo) había tomado la decisión correcta. Está esperando colaborar conmigo en el futuro, pero para otro tipo de proyecto de ticket más alto. Por si aún tienes dudas del poder del «No».