Cómo salir del bloqueo del escritor sin apuntarse a trainings gratuitos

Te voy a revelar un secreto obvio…

Para escribir mucho, hay que leer mucho

Buf, hoy estoy que me salgo, ¿eh?

Se nota que es domingo.

Pero es que, verás, personalmente…

Tengo problemas de inspiración la semana que apenas he podido leer.

Si aún no escribes frecuentemente a tu lista, ya lo notarás.

Y como te decía en el email que hasta ahora más lo ha petado:

«5 baches que tienes que sortear cuando escribes copy a diario (en el quinto pierdo los papeles)».

Al principio te faltan días para enviar emails porque tienes un montón de ideas acumuladas.

Después, a medida que mejoras y pasa el tiempo…

…incluso si tienes sistemas para generar ideas en «piloto automático» (oh, esa mágica frase), la maquinaria se te queda parada como no metas carbón en la caldera.

Entonces empiezas a cuestionar si es útil cada cosa que lees.

¿Me inspirará?

¿Sacaré ideas sobre las que escribir?

¿Es buen marketing?

¿De verdad antes me pasaba tantas horas en redes sociales leyendo las mismas mierdas?

Y te harás LA pregunta.

Si escribo copy, ¿es mejor leer ficción o no-ficción?

Porque escribir para vender tiene un poco de ambas:

(Insertar aquí un chiste sobre ficción vendehumil).

1) Necesitas no ficción, necesitas tener los pies en la tierra y aprender sobre un montón de cosas reales.

2) Pero también necesitas historias, necesitas inspiración.

Entonces, ¿qué hacer?

No te da la vida para llevar un balance, tienes que escoger.

Te lo explico con mi caso:

Como casi todo el mundo, yo empecé a leer ficción.

Después, a medida que iba dando tumbos en la vida, me enganché a los libros de autoayuda (esto da para email, por cierto).

Y, finalmente, acabé leyendo solo no-ficción para aprender cosas.

Si quería historias, acudía a biografías o veía una película.

Sin embargo…

Cuando te dedicas a escribir sientes que algo falla si estás demasiado tiempo sin leer ficción.

Es como que los escritores de ficción dejan cierta impronta, cierto patrón, cierto manejo del lenguaje…

…que nutren tu sistema para contar historias y vender con ellas.

Llámalo conexiones neuronales o neuroventas si quieres. 🙄

Así que la regla 80/20 en mi caso está así:

80% no-ficción.
20% ficción.

Pero como no puedo leer todo lo que me gustaría con regularidad, el gatillo mental que hace saltar mis alarmas y decir: «lee ficción, colega»; es cuando empiezo a estar falto de inspiración.

Tu tendrás otra vara de medir.

Si es que todo este rollo no te ha parecido una obra que daría para novela, claro.

Y, hablando de ficción…

Mi servicio de correción de textos por un copywriting friki está al borde del abismo, lejos de pasar de la ficción a la realidad.

Mientras le sigo dando una vuelta, me centraré en escribir para clientes y otros asuntillos que tengo en la recámara para la lista de correo.

Rafa Moya

Bis: El primer libro de autoayuda al que me enganché era algo así como «Entender el Amor» o movidas de estas. Juas. Mi yo profundo adolescente. Quizá otro día traiga esa historia de no-ficción por aquí.