El secreto para ser un gran copywriter

Las fotos del Hostel eran maravillosas.

Así que, durante semanas, imaginé que al llegar a aquella ciudad en la otra punta del mundo conocería a mucha gente y todo estaría solucionado.

Practicaría el idioma, tendría amigos, conseguiría un trabajo y me lo pasaría bien.

Soñé con habitaciones limpias, sábanas secas y un abrazo como recibimiento.

Soñé con una nueva vida.

Pero lo que me encontré al abrir la puerta, exhausto, en plena medianoche, fue:

  • Un conjunto de literas sin dueño evidente.
     
  • Sudor en la ropa de coma.
     
  • Almohadas amarillentas.
     
  • Olor nauseabundo.
     
  • Compañeros de habitación en pleno coma etílico.

El panorama no cambió durante los 4 días que me alojé en ese zulo.

Además…

  • No encontré trabajo en Craiglist.
     
  • No sabía moverme por la ciudad.
     
  • No fui capaz de alquilar una habitación privada.
     
  • Y mi mejor amigo era el dueño del foodtruck que me vendía mi única comida de la jornada: un perrito con mostaza y cebolla.

Cuarto día por la mañana.

Ya había dejado la habitación y estaba en la calle.

No sabía qué hacer a continuación, no tenía nada ni a nadie, y me quedé apurando el wifi de la cafetería durante horas.

Era feliz, pero también consciente del lío en el que me había metido.

¿Volvería a hacerlo así al emigrar?

Ya puedes apostar a que no.

Pero es muy probable que te metas en un lío similar cuando descubres lo que es escribir para vender.

Puede que pagues un pastizal por un Hostel con fotos muy bonitas.

Incluso que te reciban con aplausos, abrazos y palmaditas en la espalda.

(Yo en aquel momento hasta me hubiera conformado con eso).

Pero cuando se acabe tu alquiler…

Cuando se acabe, lo único que te quedará será resaca y un olor nauseabundo a tu alrededor.

Porque en la vida real es más difícil que las apariencias engañen.

Pero en el mundo online…

Ay, {!firstname_fix}.

En el mundo online casi nada es lo que parece.

Pero, seguro que ya lo sabías, ¿verdad?

Para terminar te dejo con una cita de un colega mío.

Cuando le preguntaron que cuál era el secreto para ser un gran copywriter, dijo:

Paso el día entero escribiendo. Incluso los fines de semana. Llevo más de 40 años haciéndolo y… todavía… todavía solo siento que estoy empezando a cogerle el truquillo a esto. — Bob Bly.

Rafa Moya

PD – Por eso escribo todos los días, entre otras cosas.

Lo que no ofreceré siempre es una lista a través de la cual los que se apuntan están al tanto de mi disponibilidad y pueden contratarme.

Eso no sé cuánto va a durar.

Próxima apertura.

PD2 – Si a día de hoy pudiera recuperar el dinero que me costó aquel Hostel de mala muerte… creo que lo haría. Y eso que apenas fueron $200. Si hubiese pagado por algo 10 veces más caro… ni todas las palmaditas en la espalda del mundo evitarían que recuperase el dinero teniendo la opción de hacerlo.